miércoles, 25 de noviembre de 2015

Siento que cada vez encajo menos en esta sociedad, siento como reina sobre nosotros y nos maneja, como piezas en un enorme tablero de ajedrez, no manipula y nos hace ser cosas que no somos, nos hace dejar de lado a las personas que queremos y nos hace seguir un forma de vestir y de comportarnos similares a las de las demás personas, hace que la gente sea cruel con los que son un poco diferentes, no entiendo como la gente soporta ser igual que el resto.

martes, 24 de noviembre de 2015

La odiaba, odiaba a esa chica, esa chica fea y gorda de la que casi nadie hablaba, la odiaba, la chillaba y la golpeaba, pero hoy más que nunca, así que la chillé conteniendo las lágrimas: "¿Por qué lo has vuelto a hacer?¿Porque te has vuelto a auto lesionar?" la grité, y se me quedó mirando, y entonces comprendí, que los espejos no hablaban.


Al final todo eran mentiras, todo, desde lo más bonito a lo más feo, todo, creo que eso fue lo que realmente me rompió, que nada fuera verdad, que todo, absolutamente todo lo que había vivido fuese una completa mentira, que todos los momentos no fuesen más que huecos oscuros en mi memoria, que todo por lo que había luchado no fuesen más que sueños rotos sin cumplir,  hay me di cuenta, de que en realidad estaba sola, completamente sola caminando por una calle rodeada de gente, sola, sin nadie al que aferrarme, sola, con todos mis problemas, sola, sola que dolía, y al final, de tanta soledad, me rompí en cachitos, punzantes que cortaban cualquiera que quisiera acercarse a mi.

Y llega un momento, en el que no sientes nada, es como si tu corazón no soportara el dolor y quitara de raíz cualquier sentimiento, no sientes amor hacia nadie, ni tampoco odio, no te sientes bien, ni mal, es como si pensaras todo el mundo que empiezas a querer va romper tu corazón y ya no confías en nadie, te encierras en ti mismo, esperando a volver a sonreír, aunque sabes perfectamente, que eso, no va a pasar.
Y de repente se acabó, no había nada, vacío, oscuridad inmensa, tristeza, soledad, y luego yo, pequeña e insignificante, rota, frágil, herida, muerta, y también estaba ella, vestida de negro, resplandeciente, llegó y cogió mi mano, y nos fuimos a dar juntas un paseo por la eternidad, alegres. Ella, hermosa, silenciosa, anhelante, ella, era la muerte.

Atrapada, atrapada sin barrotes.
Sangrando, sangrando sin heridas.
Respirando, respirando sin estar viva.


Simplemente, yo, una chica cualquiera, en un mundo cualquiera, yo, sola y tan rodeada de gente, yo, fría y rota, yo, un poco hecha mierda por fuera y por dentro, simplemente yo, que utilizo un blog para decir lo que siento porque si lo dijera a los demás me tomarían por suicida.